La agricultura, dentro de la normativa de los Drones

Recientemente, desde PANOimagen, hemos realizado varios cursos orientados a la Agricultura de precisión utilizando drones, como elementos de captura, así como el posterior software para su postproceso. A primera vista parece un tema muy interesante y con un futuro extraordinario. Sin embargo, lo primero que comentan todos es la práctica imposibilidad de realizar un trabajo, dado el gran número de trabas (en la documentación de operador) y debido al gran número de zonas de espacio aéreo controlado, zonas de protección, etc….

Ante tal situación, algunos alumnos comentaban que era mejor aprender a procesar los datos y que otras empresas realizaran la captura (cosa que parece del todo lógica, sobretodo después de la “chapa legislativa”).

Ésto, que a primera vista parece un anécdota de un curso, nos hace reflexionar sobre el complicado entramado legislativo que rodea los drones. Ya no se trata de cumplir la normativa de AESA, si no el conjunto de normas asociadas que van con ella, vamos, que después de leer normas y normas, resulta que es necesario pedir permiso para todo. Si no es un parque, es una reserva, si no un corredor aéreo. Añadiendo además la desinformación que tienen los organismos para conceder o denegar permisos, de los no son conocedores.

Unido a todo ello, estoy más que seguro que en Madrid o zonas donde el tráfico aéreo es continuo, no les va a hacer mucha gracia a ningún controlador aéreo que ande pululando un “chisme”, que encima ni ven. Lo cual me parece totalmente lógico.

A la vista de ésto, considero que hoy en día sí se pueden volar drones, pero como decía un compañero operador en las charlas informativas de la nueva normativa de AESA, en ciudad real o por algún sitio totalmente despoblado. Porque te pongas donde te pongas a hacer un trabajo, seguro que tienes un aeródromo cerca, un helipuerto particular (que seguro que no tienen ningún interés en coordinar contigo un estudio de seguridad), o una zona controlada, que va a ser prácticamente imposible, o cualquier otra cosa…. Vamos que lo de operador de drones es ser un mago con chistera pero sin conejos. 

Por concluir, diré que la nueva normativa europea, espero que contemple un espacio reservado para vuelos, tales como los de drones, por debajo de los 120 m sin tantas restricciones ni normativa, porque si no, al final solo quedaran las grandes corporaciones que serán las que tengan contactos y puedan operar. Para cualquier operador individual hoy en día es prácticamente imposible cumplir la legislación. Porque una de dos, o hace la documentación o hace el trabajo. Y para empresas pequeñas e incluso medianas, requiere tener unos recursos asignados, que difícilmente pueden dar su retorno. Al final la mayoría que hace trabajos, los hace ilegales, sin ser operador ni nada, se compran un mavic y ancha es castilla. Pobres de nosotros, los operadores que queremos cumplir la ley, que no hacemos mas que chocar con paredes de ladrillos.

Acerca de Luis Armando Rodríguez Echapresto

Ingeniero electrónico y Máster en energías renovables, es piloto en la empresa PANOimagen, que a su vez es operadora de drones. Ha participado en numerosos proyectos de investigación y actualmente desarrolla su carrera profesional en el ámbito de la Agricultura 4.0, visión artificial e inteligencia artificial aplicada a la agricultura de precisión.
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